La respiración bucal constituye un síndrome que puede ser causado por causas obstructivas, por hábitos y anatomía.
Los que respiran por la boca por obstrucción, son aquellos que presentan desviación del tabique nasal, cornetes agrandados, inflamación crónica y alergias e hipertrofia amigdalina.
Los que lo hacen por habitos, mantienen esta forma de respiración aunque se les haya eliminado el obstáculo que los obligaba a hacerlo.
Los que lo hacen por razones anatómicas, son aquellos cuyo labio superior corto no les permite un cierre bilabial completo, sin tener que realizar enormes esfuerzos.
El primer paso, cuándo se obstruye la cavidad nasal, es abrir ligeramente los labios, descender la lengua y la mandíbula, al menos 2 mm para respirar oralmente, al hacer esto, el aire fluye a través de los tejidos orales marcando diferencias significativas con la respiración nasal.
El flujo de aire es turbulento, frío, con partículas y microorganismos, es seco y por consecuencia deshidrata directamente la mucosa labial, lingual y faringoamigadalina, irritando estos tejidos.
Si el estímulo persiste por tiempo prolongado, los tejidos responderán además de irritación, con hipertrofia.
El hombre nace condicionado para respirar por la nariz y alimentarse por la boca.
Al romperse ese mecanismo fisiológico se afecta el crecimiento y desarrollo, no solo facial, sino general.
La respiración bucal se considera normal, solo cuando se realiza bajo esfuerzos físicos muy grandes.
El respirador bucal tiene algunas características básicas que permiten su diagnostico de forma tanto por profesionales como por familiares en la mayoría de los casos, estas son:
Ojeras, dormir con boca abierta, ojos cansados y sin brillo, paladar profundo, arcada dentaria superior estrecha, labio superior corto y normalmente mostrando los dientes.
Incisivos normalmente para adelante, escaso desarrollo de tórax, amígdalas grandes, adenoides grandes, deglución atípica, succión digital, ronquidos, disminución de la capacidad intelectual.
Es importante conocer las causas principales por las cuales se da este tipo de trastorno, ya que las manifestaciones que se dan clínicamente en boca nos dan la pauta, para elegir y aplicar una tratamiento adecuado para cada uno de nuestros pacientes que diagnostiquemos.
Y así poder llevar a cabo el tratamiento adecuado y un tiempo prudente para que no empeore su situación clínica.
Implicaciones:
Algunos niños manifiestan conductas inadecuadas que afectan el normal desarrollo bucodental.
Cuando los hábitos negativos persisten crean casos graves de maloclusión que afectan estética, funcional y psíquicamente al niño.
Los efectos inmediatos de la respiración bucal consisten en la introducción de aire frío, seco y cargado de polvo en la boca y la faringe.
Se pierden las funciones de calentamiento, humidificación, y filtrado del aire que entra por la nariz, con el consiguiente incremento de la irritación de la mucosa faríngea, siendo pobre la cantidad de oxígeno que pasa por la sangre.
En estos niños se observa ligera anemia, pérdida de expansión normal de sus pulmones, déficit de peso y a menudo tórax aplanado.
En el aparato circulatorio se presentan trastornos funcionales, palpitaciones, soplos y variaciones de la presión arterial.
Además la disminución de la capacidad intelectual, así como alteración de la audición, el olfato y el gusto.
domingo, 13 de diciembre de 2009
BRUXISMO Y TERAPIA DE MODIFICAION DE CONDUCTA
El estrés es una patología omnipresente en la ajetreada sociedad industrial de nuestros días.
El bruxismo es una parafunción que origina una patología alarmante por conducta anómala (apretamiento o rechinamiento, o ambos).
Los resultados del mismo en estética dental y prótesis son temidos por los clínicos.
Las férulas de descarga son el tratamiento comodín reversible de una amplia patología odontoestomatológica, desde la disfunción temporo-mandibular en cualquiera de sus manifestaciones hasta el bruxismo.
Las férulas pretenden una relajación muscular con el consiguientereposicionamiento anatómico en la articulación temporomandibular.
La efectividad terapéutica mostrada hace que su utilización sea amplia.
El obturador nasal transicional es una propuesta alternativa o complementaria a las férulas de descarga como tratamiento de las parafunciones desde el punto de vista psicológico mediante la aplicación de terapias de modificación de conducta.
El bruxismo es una parafunción mandibular que cursa con apretamiento, rechinamiento o combinación de ambos.
El comportamiento bruxópata puede ser presentado tanto en vigilia como durante las horas de sueño por lo que ninguno de ambos aspectos puede ser ignorado sea desde el punto de vista diagnóstico como terapéutico.
La terapia de modificación de conducta comprende una serie de procedimientos de los que destacamos:
La motivación, para ayudar al paciente a entender perfectamente el método y tomar conciencia de su patología.
Esta acción es fundamental sin ella el método fracasará inexorablemente.
La reacción de competencia, es una reacción o posición incompatible con el hábito pernicioso.
La reacción de competencia en la bruxomanía supone la relajación de los músculos de la masticación, pues con ello el apretamiento es incompatible.
El obturador nasal apoya totalmente esta reacción de competencia.
El comportamiento asociado y situaciones que lleven al hábito del paciente, reconocerá todas aquellas causas que le lleven a la bruxomanía para así evitarlas.
Por ejemplo: si ver películas de terror le produce estrés y apretamiento, evitará las mismas.
El bruxismo es una parafunción que origina una patología alarmante por conducta anómala (apretamiento o rechinamiento, o ambos).
Los resultados del mismo en estética dental y prótesis son temidos por los clínicos.
Las férulas de descarga son el tratamiento comodín reversible de una amplia patología odontoestomatológica, desde la disfunción temporo-mandibular en cualquiera de sus manifestaciones hasta el bruxismo.
Las férulas pretenden una relajación muscular con el consiguientereposicionamiento anatómico en la articulación temporomandibular.
La efectividad terapéutica mostrada hace que su utilización sea amplia.
El obturador nasal transicional es una propuesta alternativa o complementaria a las férulas de descarga como tratamiento de las parafunciones desde el punto de vista psicológico mediante la aplicación de terapias de modificación de conducta.
El bruxismo es una parafunción mandibular que cursa con apretamiento, rechinamiento o combinación de ambos.
El comportamiento bruxópata puede ser presentado tanto en vigilia como durante las horas de sueño por lo que ninguno de ambos aspectos puede ser ignorado sea desde el punto de vista diagnóstico como terapéutico.
La terapia de modificación de conducta comprende una serie de procedimientos de los que destacamos:
La motivación, para ayudar al paciente a entender perfectamente el método y tomar conciencia de su patología.
Esta acción es fundamental sin ella el método fracasará inexorablemente.
La reacción de competencia, es una reacción o posición incompatible con el hábito pernicioso.
La reacción de competencia en la bruxomanía supone la relajación de los músculos de la masticación, pues con ello el apretamiento es incompatible.
El obturador nasal apoya totalmente esta reacción de competencia.
El comportamiento asociado y situaciones que lleven al hábito del paciente, reconocerá todas aquellas causas que le lleven a la bruxomanía para así evitarlas.
Por ejemplo: si ver películas de terror le produce estrés y apretamiento, evitará las mismas.
La Emfermedad Periodontal y sus Implicaciones en el Embarazo
La encía también sufre cambios durante el embarazo.
Frecuentemente, las mujeres embarazadas padecen más gingivitis a partir del segundo o tercer mes.
Esta enfermedad se caracteriza por inflamación, sangrado y enrojecimiento de encía causado por el acúmulo de placa.
En este caso también se corre riesgo de que el hueso y los demás tejidos que rodean a los dientes queden permanentemente dañados si no se realiza tratamiento.
Pacientes en tratamiento periodontal deberán extremar el cuidado de mantenimiento durante el embarazo pues con frecuencia el estado de la encía empeora durante el mismo.
Ahora más que nunca es muy importante visitar a tu dentista o periodoncista.
Estudios de investigación realizados prueban que la enfermedad periodontal en mujeres embarazadas puede ser factor de riesgo para el nacimiento de niños inmaduros.
El mantenimiento de una buena salud periodontal es la primera apuesta de la madre para tener un hijo sano.
Si estás tomando anticonceptivos orales, la "píldora", puedes ser susceptible de sufrir los mismos trastornos que afectan a las mujeres embarazadas.
Frecuentemente, las mujeres embarazadas padecen más gingivitis a partir del segundo o tercer mes.
Esta enfermedad se caracteriza por inflamación, sangrado y enrojecimiento de encía causado por el acúmulo de placa.
En este caso también se corre riesgo de que el hueso y los demás tejidos que rodean a los dientes queden permanentemente dañados si no se realiza tratamiento.
Pacientes en tratamiento periodontal deberán extremar el cuidado de mantenimiento durante el embarazo pues con frecuencia el estado de la encía empeora durante el mismo.
Ahora más que nunca es muy importante visitar a tu dentista o periodoncista.
Estudios de investigación realizados prueban que la enfermedad periodontal en mujeres embarazadas puede ser factor de riesgo para el nacimiento de niños inmaduros.
El mantenimiento de una buena salud periodontal es la primera apuesta de la madre para tener un hijo sano.
Si estás tomando anticonceptivos orales, la "píldora", puedes ser susceptible de sufrir los mismos trastornos que afectan a las mujeres embarazadas.
CUIDADO DE LA CAVIDAD ORAL EN LAS GESTANTES
El embarazo constituye una de las etapas más importantes en la vida de una mujer.
Desde el momento en que ocurre la fecundación, muchos cambios se producen en su cuerpo.
Junto a esos cambios fisiológicos se originan también alteraciones en la boca de la embarazada.
Que si bien es cierto no ponen en riesgo aparente el producto de su concepción, sí alteran la salud bucal de la gestantes.
Los cambios en la producción salival, flora bucal, dieta, entre otros, constituyen factores capaces de producirlas.
Hay cambios en los modos y estilos de vida, aunque de ninguna manera puede hacerse extensivo a todas las embarazadas.
Los cambios en los hábitos alimenticios son evidentes, la dieta cariogénica en alta frecuencia comienza a cobrar un papel principal en relación con los restantes alimentos, lo que constituye el sustrato para la bacteria.
Unido con esto, se presenta la deficiencia del cepillado por 2 motivos:
las náuseas que produce la práctica de este hábito y porque la embarazada se ve asediada por la sintomatología propia de este estado, todo lo cual contribuye a la acumulación de placa dentobacteriana con bacterias organizadas y adheridas a ella sobre la superficie del diente.
Las gestantes pueden verse afectadas por alteraciones específicas y muy características, tales como la gingivitis y la enfermedad periodontal, que guardan una estrecha relación con los diferentes cambios hormonales, dietéticos y la respuesta inmune en la embarazada.
otras patológicas como Gingivitis y agrandamientos gingívales son también frecuentes en esta etapa de la vida.
A continuación, te ofrecemos una serie de recomendaciones que te servirán de mucha ayuda en tu período gestacional:
Es muy importante que te cuides la boca.
Durante el embarazo, las encías están más frágiles y blandas.
Te puedes dar un masaje diario con el dedo sobre la encía.
Son muy aconsejables los lavados dentales a menudo y con suavidad, debido a que el Ph de la saliva se ve alterado y hay más predisposición a la caries.
Es muy importante que visites a tu odontólogo, sobre todo, durante el primer trimestre de embarazo.
Tenemos que desterrar la idea de que el embarazo agrede la salud de los dientes.
No obstante, sí es cierto que la gestante tiene una predisposición a padecer gingivitis.
Cuando la futura mamá mira con detenimiento sus encías frente al espejo, se percata de que están oscurecidas y, si las frota con el dedo, duelen.
Estos serán los primeros síntomas de un trastorno muy común durante el embarazo: la gingivitis.
Hemos de señalar que, la gestación no provoca la caída de los dientes, tal y como apunta el dicho: “cada hijo, un diente menos”.
Como resultado a este estado, más de la mitad de las mujeres gestantes, sufre gingivitis.
La gingivitis aparecerá en el segundo o tercer mes de embarazo y continuará hasta el término del mismo.
El sangrado aumenta hacia del octavo mes, desapareciendo tras el parto.
Desde el momento en que ocurre la fecundación, muchos cambios se producen en su cuerpo.
Junto a esos cambios fisiológicos se originan también alteraciones en la boca de la embarazada.
Que si bien es cierto no ponen en riesgo aparente el producto de su concepción, sí alteran la salud bucal de la gestantes.
Los cambios en la producción salival, flora bucal, dieta, entre otros, constituyen factores capaces de producirlas.
Hay cambios en los modos y estilos de vida, aunque de ninguna manera puede hacerse extensivo a todas las embarazadas.
Los cambios en los hábitos alimenticios son evidentes, la dieta cariogénica en alta frecuencia comienza a cobrar un papel principal en relación con los restantes alimentos, lo que constituye el sustrato para la bacteria.
Unido con esto, se presenta la deficiencia del cepillado por 2 motivos:
las náuseas que produce la práctica de este hábito y porque la embarazada se ve asediada por la sintomatología propia de este estado, todo lo cual contribuye a la acumulación de placa dentobacteriana con bacterias organizadas y adheridas a ella sobre la superficie del diente.
Las gestantes pueden verse afectadas por alteraciones específicas y muy características, tales como la gingivitis y la enfermedad periodontal, que guardan una estrecha relación con los diferentes cambios hormonales, dietéticos y la respuesta inmune en la embarazada.
otras patológicas como Gingivitis y agrandamientos gingívales son también frecuentes en esta etapa de la vida.
A continuación, te ofrecemos una serie de recomendaciones que te servirán de mucha ayuda en tu período gestacional:
Es muy importante que te cuides la boca.
Durante el embarazo, las encías están más frágiles y blandas.
Te puedes dar un masaje diario con el dedo sobre la encía.
Son muy aconsejables los lavados dentales a menudo y con suavidad, debido a que el Ph de la saliva se ve alterado y hay más predisposición a la caries.
Es muy importante que visites a tu odontólogo, sobre todo, durante el primer trimestre de embarazo.
Tenemos que desterrar la idea de que el embarazo agrede la salud de los dientes.
No obstante, sí es cierto que la gestante tiene una predisposición a padecer gingivitis.
Cuando la futura mamá mira con detenimiento sus encías frente al espejo, se percata de que están oscurecidas y, si las frota con el dedo, duelen.
Estos serán los primeros síntomas de un trastorno muy común durante el embarazo: la gingivitis.
Hemos de señalar que, la gestación no provoca la caída de los dientes, tal y como apunta el dicho: “cada hijo, un diente menos”.
Como resultado a este estado, más de la mitad de las mujeres gestantes, sufre gingivitis.
La gingivitis aparecerá en el segundo o tercer mes de embarazo y continuará hasta el término del mismo.
El sangrado aumenta hacia del octavo mes, desapareciendo tras el parto.
LA PUBERTAD Y ENCIAS
Durante la pubertad, el aumento en el nivel de las hormonas sexuales, como la progesterona y posiblemente el estrógeno, causan un aumento en la circulación sanguínea en las encías.
Esto puede causar un aumento en la sensibilidad de las encías y una reacción más fuerte a cualquier irritación, incluyendo algunas partículas de comida y de placa bacteriana.
Durante esta época, las encías pueden inflamarse, enrojecerse y producir sensación de dolor.
Cuando los jóvenes van pasando la pubertad, la tendencia de las encías a inflamarse como respuesta a los irritantes disminuye.
Sin embargo, es muy importante que durante la pubertad se siga un buen régimen de higiene oral en el hogar que incluya el cepillado y el uso habitual de la seda dental.
En algunos casos, un odontólogo puede recomendar terapia periodontal para ayudar a prevenir el daño a los tejidos y al hueso que rodean y soportan los dientes.
El diagnóstico temprano es importante para obtener un tratamiento exitoso de las enfermedades periodontales.
Es importante que los niños reciban un examen periodontal como parte de las visitas de rutina al odontólogo.
Deben saber que una forma avanzada de enfermedad periodontal puede ser un signo temprano de que su niño tenga una enfermedad sistémica.
Se debe considerar una evaluación médica general para los niños que presentan periodontitis severa, especialmente si parece ser resistente a la terapia recomendada por su odontólogo.
Muchos medicamentos pueden producir sensación de resequedad en la boca o crear otras amenazas a la salud oral.
Asegúrese de decirle a su odontólogo de cualquier otro medicamento que los miembros de su familia esté consumiendo.
Observe bien a sus hijos para determinar si alguno tiene el hábito de rechinar los dientes, ya que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad periodontal además de causar que los dientes se fracturen o se "astillen".
Los odontólogos pueden hacer férulas a la medida, para evitar el rechinar de los dientes por la noche.
Algunos investigadores sugieren que la enfermedad periodontal se puede pasar a través de la saliva.
Esto significa que el contacto de la saliva, común en las familias, puede exponer a los niños y a las parejas al riesgo de contraer la enfermedad periodontal de otro miembro de la familia.
Cuando esto ocurra, todos los miembros deben ver a un profesional para recibir una evaluación periodontal.
La medida preventiva más importante contra la enfermedad periodontal es la de establecer buenos hábitos orales en sus niños.
Hay tres medidas preventivas básicas para ayudar a su niño a mantener una buena salud oral:
Instituya buenos hábitos de salud oral temprano.
Cuando su niño tenga 12 meses, puede empezar a usar pasta dental cuando le cepille los dientes.
Sin embargo, use sólo una gótica de la pasta dental y empújela dentro de las cerdas para que su niño no se la coma.
Cuando los espacios entre los dientes se le cierren, es importante empezar a usar el hilo dental.
Dé usted el buen ejemplo; practique buenos hábitos de salud oral delante de sus hijos.
Establezca para su familia visitas regulares al dentista para los chequeos, las evaluaciones periodontales y las limpiezas.
Examine la boca de su niño para determinar si hay signos de enfermedad periodontal, incluyendo sangrado, hinchazón, recesión, enrojecimiento de las encías, y mal aliento.
Si su niño tiene malos hábitos de salud oral actualmente, haga un esfuerzo para que cambie ahora.
Es más fácil modificar estos hábitos en un niño que en un adulto.
Como su niño modela su comportamiento con el de usted, usted debe servir de ejemplo positivo con sus hábitos de higiene oral.
La sonrisa saludable, el buen aliento y los dientes fuertes contribuyen todos al sentido de la apariencia personal del joven, así como a su confianza y autoestima.
La caries y la enfermedad periodontal puede aumentar durante la adolescencia por la falta de motivación en tener buenos hábitos de higiene oral.
Los niños que mantienen buenos hábitos de cuidado oral hasta los 13 años tienen más probabilidades de continuar cepillándose y usando la seda dental que los niños a quienes no se les enseñó el cuidado oral apropiado.
Esto puede causar un aumento en la sensibilidad de las encías y una reacción más fuerte a cualquier irritación, incluyendo algunas partículas de comida y de placa bacteriana.
Durante esta época, las encías pueden inflamarse, enrojecerse y producir sensación de dolor.
Cuando los jóvenes van pasando la pubertad, la tendencia de las encías a inflamarse como respuesta a los irritantes disminuye.
Sin embargo, es muy importante que durante la pubertad se siga un buen régimen de higiene oral en el hogar que incluya el cepillado y el uso habitual de la seda dental.
En algunos casos, un odontólogo puede recomendar terapia periodontal para ayudar a prevenir el daño a los tejidos y al hueso que rodean y soportan los dientes.
El diagnóstico temprano es importante para obtener un tratamiento exitoso de las enfermedades periodontales.
Es importante que los niños reciban un examen periodontal como parte de las visitas de rutina al odontólogo.
Deben saber que una forma avanzada de enfermedad periodontal puede ser un signo temprano de que su niño tenga una enfermedad sistémica.
Se debe considerar una evaluación médica general para los niños que presentan periodontitis severa, especialmente si parece ser resistente a la terapia recomendada por su odontólogo.
Muchos medicamentos pueden producir sensación de resequedad en la boca o crear otras amenazas a la salud oral.
Asegúrese de decirle a su odontólogo de cualquier otro medicamento que los miembros de su familia esté consumiendo.
Observe bien a sus hijos para determinar si alguno tiene el hábito de rechinar los dientes, ya que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad periodontal además de causar que los dientes se fracturen o se "astillen".
Los odontólogos pueden hacer férulas a la medida, para evitar el rechinar de los dientes por la noche.
Algunos investigadores sugieren que la enfermedad periodontal se puede pasar a través de la saliva.
Esto significa que el contacto de la saliva, común en las familias, puede exponer a los niños y a las parejas al riesgo de contraer la enfermedad periodontal de otro miembro de la familia.
Cuando esto ocurra, todos los miembros deben ver a un profesional para recibir una evaluación periodontal.
La medida preventiva más importante contra la enfermedad periodontal es la de establecer buenos hábitos orales en sus niños.
Hay tres medidas preventivas básicas para ayudar a su niño a mantener una buena salud oral:
Instituya buenos hábitos de salud oral temprano.
Cuando su niño tenga 12 meses, puede empezar a usar pasta dental cuando le cepille los dientes.
Sin embargo, use sólo una gótica de la pasta dental y empújela dentro de las cerdas para que su niño no se la coma.
Cuando los espacios entre los dientes se le cierren, es importante empezar a usar el hilo dental.
Dé usted el buen ejemplo; practique buenos hábitos de salud oral delante de sus hijos.
Establezca para su familia visitas regulares al dentista para los chequeos, las evaluaciones periodontales y las limpiezas.
Examine la boca de su niño para determinar si hay signos de enfermedad periodontal, incluyendo sangrado, hinchazón, recesión, enrojecimiento de las encías, y mal aliento.
Si su niño tiene malos hábitos de salud oral actualmente, haga un esfuerzo para que cambie ahora.
Es más fácil modificar estos hábitos en un niño que en un adulto.
Como su niño modela su comportamiento con el de usted, usted debe servir de ejemplo positivo con sus hábitos de higiene oral.
La sonrisa saludable, el buen aliento y los dientes fuertes contribuyen todos al sentido de la apariencia personal del joven, así como a su confianza y autoestima.
La caries y la enfermedad periodontal puede aumentar durante la adolescencia por la falta de motivación en tener buenos hábitos de higiene oral.
Los niños que mantienen buenos hábitos de cuidado oral hasta los 13 años tienen más probabilidades de continuar cepillándose y usando la seda dental que los niños a quienes no se les enseñó el cuidado oral apropiado.
¿QUE ES LA ORTODONCIA?
Es una especialidad de la Odontología ejercida de manera preferente por el ortodoncista.
Es la ciencia que se encarga del estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las anomalías de forma, posición, relación y función de las estructuras dentomaxilofaciales.
Siendo su ejercicio el arte de prevenir, diagnosticar y corregir sus posibles alteraciones y mantenerlas dentro de un estado óptimo de salud y armonía, mediante el uso y control de diferentes tipos de fuerzas.
Se entiende por estructuras dentomaxilares a todo el conjunto de dientes, con sus procesos óseos alveolares que le dan fijación a los maxilares, más los propios huesos maxilares que contienen a los procesos alveolares y dientes, a la par que dan forma a los dos tercios inferiores de la cara.
Por un lado se denominaría "Ortodoncia" a la ciencia que idealiza la posición de los dientes y sus procesos alveolares y por otro la que los estudia desde una visión más amplia, los maxilares en su desarrollo, a la que genéricamente se le denomina "Ortopedia Dento-facial".
Por ello, ambos conceptos se intregran bajo el concepto genérico de Ortodoncia, ententido en su sentido integrador que estudia y trata globalmente a cada paciente según sus peculiaridades.
El tratamiento de Ortodoncia se puede realizar de dos maneras según el tipo de fuerzas que se apliquen, principalmente están:
La técnica fija mediante aparatología fija que está compuesta de elementos adheridos a los dientes como las bandas y los brackets.
La técnica removible mediante la aparatologia removible que permiten ser retirados de la boca por parte del paciente.
Ello le permite quitárselos durante la higiene oral y en las comidas.
Estos aparatos cuando tratan problemas dentales tienen sus indicaciones específicas que no suplen a la Ortodoncia fija.
En muchas ocasiones los pacientes precisan de ambas técnicas para la resolución de su problema.
Se habla, entonces, de tratamientos en dos fases:
Primera fase de ortodoncia removible, realizada a edad temprana con una intensión fundamentalmente interceptiva u ortopédica.
Segunda fase de Ortodoncia fija realizada a mayor edad, cuando ya se ha producido o está a punto de producirse el recambio dentario completo.
Existe una estrecha relación entre la Ortodoncia y la Fonoaudiología (Foniatría o Logopedia en algunos países).
El procedimiento fonoaudiológico estructural para la modificación de la respiración bucal, la deglución atípica y las dislalias logra modificar la función muscular oral y perioral permitiendo que se desarrollen los maxilares y se conserven los resultados ortondóncicos obtenidos.
La corrección de las deformidades severas faciales y maxilares que alteran de manera notable la estética, la función oral y el bienestar psicológico de los pacientes
Esto requiere de la asistencia quirúrgica del problema, sobre todo en adultos, cuando el tratamiento Ortopédico es imposible.
A este abordaje específico de Cirugía Maxilofacial y Ortodoncia se le denomina Cirugía Ortognática y debe ser realizado de manera interdisciplinar desde el inicio del diagnóstico por parte del ortodoncista y del cirujano maxilofacial.
Es la ciencia que se encarga del estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las anomalías de forma, posición, relación y función de las estructuras dentomaxilofaciales.
Siendo su ejercicio el arte de prevenir, diagnosticar y corregir sus posibles alteraciones y mantenerlas dentro de un estado óptimo de salud y armonía, mediante el uso y control de diferentes tipos de fuerzas.
Se entiende por estructuras dentomaxilares a todo el conjunto de dientes, con sus procesos óseos alveolares que le dan fijación a los maxilares, más los propios huesos maxilares que contienen a los procesos alveolares y dientes, a la par que dan forma a los dos tercios inferiores de la cara.
Por un lado se denominaría "Ortodoncia" a la ciencia que idealiza la posición de los dientes y sus procesos alveolares y por otro la que los estudia desde una visión más amplia, los maxilares en su desarrollo, a la que genéricamente se le denomina "Ortopedia Dento-facial".
Por ello, ambos conceptos se intregran bajo el concepto genérico de Ortodoncia, ententido en su sentido integrador que estudia y trata globalmente a cada paciente según sus peculiaridades.
El tratamiento de Ortodoncia se puede realizar de dos maneras según el tipo de fuerzas que se apliquen, principalmente están:
La técnica fija mediante aparatología fija que está compuesta de elementos adheridos a los dientes como las bandas y los brackets.
La técnica removible mediante la aparatologia removible que permiten ser retirados de la boca por parte del paciente.
Ello le permite quitárselos durante la higiene oral y en las comidas.
Estos aparatos cuando tratan problemas dentales tienen sus indicaciones específicas que no suplen a la Ortodoncia fija.
En muchas ocasiones los pacientes precisan de ambas técnicas para la resolución de su problema.
Se habla, entonces, de tratamientos en dos fases:
Primera fase de ortodoncia removible, realizada a edad temprana con una intensión fundamentalmente interceptiva u ortopédica.
Segunda fase de Ortodoncia fija realizada a mayor edad, cuando ya se ha producido o está a punto de producirse el recambio dentario completo.
Existe una estrecha relación entre la Ortodoncia y la Fonoaudiología (Foniatría o Logopedia en algunos países).
El procedimiento fonoaudiológico estructural para la modificación de la respiración bucal, la deglución atípica y las dislalias logra modificar la función muscular oral y perioral permitiendo que se desarrollen los maxilares y se conserven los resultados ortondóncicos obtenidos.
La corrección de las deformidades severas faciales y maxilares que alteran de manera notable la estética, la función oral y el bienestar psicológico de los pacientes
Esto requiere de la asistencia quirúrgica del problema, sobre todo en adultos, cuando el tratamiento Ortopédico es imposible.
A este abordaje específico de Cirugía Maxilofacial y Ortodoncia se le denomina Cirugía Ortognática y debe ser realizado de manera interdisciplinar desde el inicio del diagnóstico por parte del ortodoncista y del cirujano maxilofacial.
¡QUE SON LAS PROTESIS DENTALES?
La prótesis dental son dientes artificiales que se emplean cuando se ha perdido una, varias o todas sus piezas dentales
Caries profundas, problemas de encía, accidentes o fracturas obligan al odontólogo a extirpar la o las piezas dañadas o con la edad se van deteriorando y aflojando de tal forma que se caen solas.
Gracias a los avances de la tecnología, ahora ya que pueden ofrecer diversas opciones a los pacientes para recuperar de forma “postiza o artificial”, su dentadura.
Lo que si bien no es igual a tener la dentadura propia, ayuda sin duda a que la boca realice sus funciones de forma casi normal.
Cuando se han perdido todas las piezas dentarias de un maxilar o de los dos, las personas tienen dos opciones: o utilizar dentaduras completas móviles o aplicarse implantes para colocar los dientes de forma definitiva.
Lo primero tiene la desventaja de que con el tiempo los huesos de los maxilares se reabsorben, por lo que hay que cambiar de prótesis con relativa frecuencia porque ya no ajustan bien.
Por otro lado, las prótesis removibles, no son del agrado y comodidad de todas las personas, se mueven, se ensucian y ocasionan molestias adicionales y muchas ocasionan lesiones pequeñas en las encías, mientras se acostumbra a su fricción.
La otra opción, que se busca cada vez con mayor frecuencia, es la de los implantes, método que utiliza “tornillos”, de titanio que se incrustan en el hueso y dejan un pilar por fuera de la encía en donde se atornilla el diente definitivo.
Este procedimiento es más costoso y molesto, pero en personas a las que les funciona, les permite tener una dentadura muy parecida a la normal.
Un inconveniente es para las personas que tienen poco hueso en la encía, lo que imposibilita la colocación del tornillo.
Las prótesis removibles se utilizan cuando faltan algunos dientes y los demás pueden ser utilizados como puentes o soporte de la dentadura.
Se tienen que ajustar poco a poco hasta que la persona la siente segura.
Se aseguran con ganchos retenedores que se ubican en alguna pieza dentaria.
Deben quitarse y lavarse bien todos los días, después de cada comida y es recomendable dejarlos durante la noche en un vaso con agua con bicarbonato de sodio, para eliminar cualquier bacteria.
Los puentes se colocan sobre dientes naturales limados o tallados, en espacios no continuos, es decir en donde hay uno o dos dientes entre dos espacios.
Caries profundas, problemas de encía, accidentes o fracturas obligan al odontólogo a extirpar la o las piezas dañadas o con la edad se van deteriorando y aflojando de tal forma que se caen solas.
Gracias a los avances de la tecnología, ahora ya que pueden ofrecer diversas opciones a los pacientes para recuperar de forma “postiza o artificial”, su dentadura.
Lo que si bien no es igual a tener la dentadura propia, ayuda sin duda a que la boca realice sus funciones de forma casi normal.
Cuando se han perdido todas las piezas dentarias de un maxilar o de los dos, las personas tienen dos opciones: o utilizar dentaduras completas móviles o aplicarse implantes para colocar los dientes de forma definitiva.
Lo primero tiene la desventaja de que con el tiempo los huesos de los maxilares se reabsorben, por lo que hay que cambiar de prótesis con relativa frecuencia porque ya no ajustan bien.
Por otro lado, las prótesis removibles, no son del agrado y comodidad de todas las personas, se mueven, se ensucian y ocasionan molestias adicionales y muchas ocasionan lesiones pequeñas en las encías, mientras se acostumbra a su fricción.
La otra opción, que se busca cada vez con mayor frecuencia, es la de los implantes, método que utiliza “tornillos”, de titanio que se incrustan en el hueso y dejan un pilar por fuera de la encía en donde se atornilla el diente definitivo.
Este procedimiento es más costoso y molesto, pero en personas a las que les funciona, les permite tener una dentadura muy parecida a la normal.
Un inconveniente es para las personas que tienen poco hueso en la encía, lo que imposibilita la colocación del tornillo.
Las prótesis removibles se utilizan cuando faltan algunos dientes y los demás pueden ser utilizados como puentes o soporte de la dentadura.
Se tienen que ajustar poco a poco hasta que la persona la siente segura.
Se aseguran con ganchos retenedores que se ubican en alguna pieza dentaria.
Deben quitarse y lavarse bien todos los días, después de cada comida y es recomendable dejarlos durante la noche en un vaso con agua con bicarbonato de sodio, para eliminar cualquier bacteria.
Los puentes se colocan sobre dientes naturales limados o tallados, en espacios no continuos, es decir en donde hay uno o dos dientes entre dos espacios.
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